
Especialidades gastronómicas: la cocina holandesa generalmente no es muy elaborada y es rica de muchos platos típicos: uno de estos es la sopa llamada "erwtensoep", hecha con guisantes achatados, acompañada a veces con unas butifarras ahumadas, los “rookworst”; este es un plato único, porque además de los guisantes contiene también patatas cortadas en cubitos, piececitos de cerdo, tocino, puerros, apio, pequeñas salchichas de cerdo muy especiadas, ajedrea y está servido con rebanadas de pan blanco o integral.

Entre las especialidades holandesas hay las verduras al tocino, como los chucrut que componen un plato llamado "zuurkool met spek"; otros platos típicos son los stamppot, una salsa hecha con patatas, diferentes verduras y carne, el boerenkool met worst, berzas con salchichas y el "hutspor met klapstuk", estofado de carne y nabos.
Hay que recordar además los peces y los mariscos: truchas, salmones, cangrejos, gambitas; la anguila ahumada llamada "gerookte paling", los mejillones y las ostras de lo Zeeland.
Otro plato exquisito es el arenque, que es comido crudo, a la parrilla, ahumada o a escabeche, o con salsa junto a las patatas calientes.
No hay que olvidarse de los quesos, de todos los tipos, envueltos a menudo por cera para mantenerlos sabrosos.